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domingo, 14 de mayo de 2017

FELICIDADES Y BENDICIONES A TI QUE ERES MAMÁ...


¡Oh madre querida!...Te agradezco por haberme dado la vida, por brindarme tu cuidado y protección, por ayudarme sin ninguna condición...¡Eres tan maravillosa!Momentos difíciles he tenido que pasar, pero con tus sabios consejos,he podido continuar.
Eres una madre genial, porque siempre te preocupas, de mi bienestar, me escuchas, me guías, y me comprendes.
Eres mi guía, madre querida...

Una petición hago a Dios, que en tus benditas manos Señor esté mi Madre, que es la luz de mis ojos, la razón de mi sonrisa, el motivo de mis carcajadas y mi ánimo de seguir adelante.
Ella es para mí tu representación, que me toca de cerca, tu abrazo, y tu amor.
Que me llena como nada ni nadie lo hará.
Cuídala y bendícela con salud y felicidad para que sean muchos años más de su amor en mi caminar.
Mi gran amor...El amor más grande de mi vida, el amor más sincero de la vida,
el amor más delicado en la vida, es el amor que nunca se marchita, como el tuyo Madre mía.
Es más grande porque nunca se olvida, el más sincero porque es el único verdadero, el más delicado porque se rasguña y se lastima.
Tu amor Madre mía, es el amor que nunca olvidaría, no lo olvidaría, porque sería como olvidar mi vida, pero olvidar no podría, gracias a aquella palabra,tan sencilla, AMOR, si amor mamá mía.


Madre tú que me diste la vida con gran alegría.
Tú que me das tu amor con todo tu corazón.
Tú que me llenas de amor, que me das tu calor, y me brindas tu voz.
Tú que con tu pasión llenas de amor este corazón.
Madre querida que no te das por vencida para llevar adelante mi vida.
Madre querida y amada aquí esta tu hija, tu hija adorada.
Madre que solo eres una y te conviertes en muchas cada vez que tu luchas.
Madre mía que Dios me mandó del cielo aquí esta este escrito que me mando mi Dios...

FELICIDADES Y BENDICIONES A TI QUE ERES MAMÁ...

miércoles, 20 de junio de 2012

UN ÁNGEL DEL CIELO TE HABLA MAMÁ (HIJO ABORTADO). SE QUE ESTÁS ARREPENTIDA. DIOS Y YO TE HEMOS PERDONADO, PERDÓNATE TU.





Que sabroso recuerdo guardo, mamá, de los dos meses y veintiún días que me acunaste en tu vientre. Me sentía tan seguro…Aquí en el Reino del Amor sólo entendemos el lenguaje del amor, por eso todavía no comprendo porque no quisiste que naciera. No justifico tus actos, pero te perdono. Todavía me estremezco cuando me recuerdo de aquella bestia vestida de blanco… ¡Qué dolor tan terrible cuando me punzó con aquella enorme aguja y me despedazó! Luego aquella aspiradora que se tragó mí cuerpecito ¡en pedazos!
Sé que a ti también te traumatizó, algunas veces te has preguntado si soy niño o niña. Soy varoncito y me parezco más a ti que a papá. Por tu arrepentimiento, ya Dios me dijo que te había perdonado. Me cuentan que ni las guerras ni Hitler, han realizado tan criminal y horrenda masacre. Lo que más me agrada es cuando me ven y me dicen: “tu mamá debió ser muy hermosa…” No llores mami, perdónate y ámate como Dios y yo te perdonamos y amamos. Olvida tu pasado. Mí mayor deseo es volverte a ver, pero no te des prisa en venir, pues mis hermanos te necesitan.
Termino pidiéndote un favor, no para mí como comprenderás, sino para que a otros niños no los pinchen coma a mí. Si conoces a alguien que quiere abortar, o a un sujeto que monta campañas a favor del aborto, o a un médico asesino que se ensucia en Hipócrates, cámbiales el corazón de piedra por uno de carne. Préstanos tu voz a los millones de niños sin voz y grita que tenemos derecho a vivir y que aunque nadie nos ame, tenemos derecho a amar. Exigimos que nos dejen vivir para amar… ¡Es tan triste tener un corazón para nada!
Hasta cuando nos veamos mamá, entonces te enseñaré lo mucho que te quiero, te quise y te querré. Te espero con mí boquita sin estrenar, para llenarte de besos.
Ocomu

Solo Dios conoce el corazón y aflicción de cada ser y solo  Él, tiene la facultad de juzgar y perdonar a los demás nos corresponde ayudar y a entregar cariño a quienes estén pasando por momentos difíciles. 


El duelo es la reacción de dolor ante cualquier pérdida. Se dice que la vida está llena de grandes y pequeñas pérdidas. El dolor es un proceso y un trabajo, es más que una emoción. Es un proceso porque implica tiempo, y pasa por distintas fases. El duelo requiere de elaboración, no es algo automático.


También es un trabajo porque requiere esfuerzo, es decir, asumir día a día el dolor, especialmente cuando es una pérdida importante, cuando había un vínculo estrecho. En este caso, es más difícil enfrentarlo porque requiere de un trabajo emocional.
El duelo implica posibilidades y riesgos. Riesgo en nuestra salud mental, cuando nos deprimimos, cuando hay crisis en el hogar. Pero también una posibilidad para que Dios haga algo hermoso en nuestra vida. 


El dolor nos capacita, nos hace crecer, nos prepara para enfrentar otras cosas con más madurez. En lenguaje bíblico, nos impulsa a “ensanchar el sitio de nuestra tienda” (Isaías 54:1-2).
Aquí puedes encontrar consejerías de vida,aliento, positivos, compañía en pensamiento, sin discriminación de ningún tipo, sentimientos de cariño y mensajes espirituales.

Todo en completa privacidad y sin costos económicos, ya que el propósito es solo de ayuda y expandir la palabra de Dios.
Me he estado refiriendo a estos temas, por la importancia que tiene y por la cantidad de mensajes que  llegan a diario a mis correos y también entregar un mensaje positivo y de ayuda a toda aquella que esté pasando por momentos difíciles.
No temas Dios es amor, bondad, perdón y protección.

jueves, 22 de septiembre de 2011

LAGRIMAS, DOLOR Y ARREPENTIMIENTO DESPUÉS DEL ABORTO.POEMA.



AL HIJO RECHAZADO.

Bajo una promesa ella espera, bajo una promesa puede vivir. Ha rechazado un regalo y aún no conforme lo ha destruido. Pudo haberlo entregado a otra persona, pero no quiso, no quería que ese regalo estuviera ahí, así que en una noche oscura, con calma y precaución fue quebrando la envoltura, sin siquiera abrirlo lo presionó y con golpes fuertes lo destruyó…
¿Por qué llora? ahora, ha visto los regalos de otras personas
y quisiera tener el suyo propio, aún si le dieran uno nuevo
ella precisa saber que contenía el regalo rechazado. ¿Por qué llora ahora?, ha sentido el dolor del ser que se lo regalo ha visto que ha sufrido ¿por qué ella no quiso abrir el regalo y se siente culpable e ingrata con ese ser que la ama?

¿Por qué llora ahora?, ha visto triste al regalo que era un mensaje
de amor, pidiendo que lo deje vivir, ha sentido su miedo su llanto, su futuro destruido, futuro que crecería año a año se ha destruido en unas pocas horas. ¿Por qué llora ahora?, se siente vacía…

Mujer cruel sin sentimientos, incapaz de amar pero capaz de matar, mato una vida y al ser esta vida parte de la suya, se ha destruido ella misma, ni lágrimas, ni penas llenaran su corazón, ahora ella pide perdón llorando se aleja, se encierra, es culpable ella lo sabe quiere olvidar su ingratitud, intenta reparar daños va con el amoroso que le quiso dar el regalo, le pide perdón y él la perdona, le dice olvida ese regalo, te daré uno nuevo…
Pero ella no olvida y llora, él la perdona ella no se perdona
si el ofendido te ha perdonado ¿por qué lloras? ella se levanta, decide olvidar el pasado y su ingratitud, ella esta tranquila pero pronto viene a recriminarla a juzgarla a hacerle recordar, ella cae y nuevamente se levanta y ahora no quiere recibir más regalos, tiene miedo…

Siente que no lo merece… Ahora camina por las calles con una sonrisa
en el rostro y un profundo llanto en el corazón si la vez dile que descanse, dile que su regalo no sé destruyo porque el amor que irradiaba sigue vivo en el ser que se lo regalo, dile que su regalo espera que ella vaya por él, dile que su regalo, su regalo más grande esta en su felicidad….

Sólo eso restituirá el regalo que se dio en muerte, para que ella valorara y aceptara el regalo nuevo, que le enviará el ser amado.




La actitud ante la pena y el dolor

Tú, como otras muchas mujeres has descubierto que después de practicarte el aborto has quedado más o menos incapacitada psicológicamente. Sufres y a veces no sabes por qué. Te duele el alma. Te vienen pesadillas, o tu autoestima está por los suelos Te sientes deprimida, o con ira, o intranquila, o temerosa. Tal vez estás preocupada cuando llega el aniversario en que hubiese nacido el bebé; o anhelas tener otro bebé , un bebé de “expiación”, y sufres porque ya no puedes. O bien, te dejas llevar por una conducta autodestructiva, abusando de las drogas o del alcohol. Te vienen ideas de suicidio o has perdido el apetito.

Cualquiera que sea el dolor que estés experimentando, no eres la única. Muchos hombres y mujeres están sufriendo como tú; algunos se han abierto paso a través de su dolor. Por ello, queremos ayudarte con nuestra experiencia y darte a conocer un tema sobre el que se ha escrito poco y del que se conoce poco, excepto por nosotras, las víctimas sobrevivientes del aborto.

No permitas que nadie trivialice o menosprecie tu pena

Tu pena es un signo saludable, una señal de que estás haciendo frente a una realidad, en vez de tratar inútilmente de olvidarla, o de intentar sepultarla dentro de ti misma. Las lágrimas purifican. El primer paso para ser curado de las heridas emocionales es admitir su existencia y reconocer su causa.

Tienes el derecho a sentir pena y dolor. Si perdieras un niño muy pequeño por enfermedad o accidente, la sociedad comprendería la razón de tu pena. El aborto espontáneo de un hijo deseado también es una razón legítima para afligirse. Sin embargo, muchas mujeres y hombres se sorprenden de encontrarse apenadas por la pérdida de su(s) hijo(s) porque el aborto era -más o menos- un acto voluntario. La voluntariedad del acto no elimina la pena, sino al contrario.
A la pérdida se le añade la responsabilidad -o culpabilidad- de haber desechado el hijo que Dios había puesto en entrañas, lo la cual intensifica la pena.

Puedes ser inducida a creer, apoyada por cualquier persona -profesionales, asesores, otras mujeres, amigas, miembros de la familia, cónyuges o parejas- que tu pena es ilegítima, que no hay razón para tener la conciencia atormentada o para cargar con ese dolor. Esto frecuentemente lleva a las mujeres y a los hombres a sentirse ridículos o culpables por su propia pena, aumenta su confusión y les hace sentir como si estuvieran “perdiendo los estribos”.

Tu pena no sólo es justificable, es normal, pues en el mismo momento de iniciar un embarazo comienzan todos los cambios hormonales del organismo, cuyo fin es transformar a la mujer en madre. La maquinaria del cuerpo se prepara para traer al mundo una criatura; y al mismo tiempo que el cuerpo se prepara para la maternidad se prepara también la mente. Cualquier impedimento a este proceso natural como el aborto, destruye la ecología del cuerpo y deja cicatrices en la psíquis de la que iba a ser madre. Por este motivo, después de un aborto, lo que anormal es la ausencia de la sensación de pérdida, de vacío, de pena o de aflicción. Reconoce que estás respondiendo normalmente a una trágica experiencia de la vida. El hecho de que cooperaste en causarte esa tragedia no niega tu pena, sino más bien la intensifica.

No seas demasiado dura contigo misma

Cierto doctor ha dicho que el fenómeno de las dudas que siente la mujer sobre la aceptación o rechazo de tener al hijo al principio del embarazo es tan universal, que en sí constituye un síntoma de embarazo. Se te pidió que tomaras una importante decisión cuando tu estado de ánimo no estaba equilibrado, influenciado en parte por los cambios hormonales que estaban ocurriendo en tu interior al principio del embarazo, cuando tu capacidad para tomar decisiones no estaba en su mejor momento. Por otro lado, es probable que no tomaste sola tu decisión.


Quizás el padre del bebé no quiso o no pudo apoyarte para no aceptar la responsabilidad de tener un hijo. Puede que te haya sugerido el aborto -quizás incluso haya usado su influencia emocional y/o económica para persuadirte, presionarte o coaccionarte para que abortaras.

Frecuentemente los padres, en el deseo de evitarte pasar vergüenza, dolor, o ver interrumpidos tus planes (de educación, de trabajo, etc.); incitan al aborto como una “solución” del “problema”, del embarazo “problemático” o inoportuno.

Si una mujer o un hombre están solteros, pueden sentir que, porque su conducta sexual ha sido bastante irresponsable, han renunciado a su derecho a tomar una decisión de tener al niño, en contra de los deseos expresos de sus padres. Sienten que no tienen derecho a avergonzarlos aún más, ni a “turbar” o aplazar los planes que habían trazado para su futuro. En un sincero deseo de ahorrarles el dolor, muchas mujeres y hombres consideran equivocadamente el aborto como una manera de resolver una situación que está haciendo sufrir a los que más aman.

Tus familiares, tu mejor amiga, todos ellos pueden haberte sugerido que el aborto es realmente la solución más viable para una situación difícil.

O puede ser que los consejeros del centro de planificación familiar no te dieron toda la información necesaria para ayudarte a tomar una decisión informada y libre. Negaron la humanidad a tu hijo aún no nacido. Le llamaron un “puñado de células”, “un pedazo de tejido” o “el producto de la concepción”. No te informaron de las secuelas físicas y psicológicas del aborto. Apenas te informaron del tipo de procedimiento “seguro y sencillo” con el que “matarían” al niño. Y no te dijeron nada del dolor que tú y tu hijo sufriríais. Es por ello probable que no tomaste tu decisión basándote en una información adecuada y completa.


Finalmente, quizás equiparaste lo que es legal con lo que es correcto. Después de todo, el Tribunal Supremo de los EE.UU. declaró que el aborto es un “derecho” y ¿van a estar equivocadas el millón y seiscientas mil mujeres que abortan cada año en este país? Normalmente confías en la ley como una pauta para dirigir tu vida. No es tu culpa que no te dieses cuenta de la tragedia que ha supuesto la aplicación errónea de la justicia. Es un fracaso de la sociedad, no sólo tuyo.

Las cuestión puede ser muy clara ahora, de vida o muerte. Eso no quiere decir que fuera tan clara entonces. Fue una decisión trágica, pero no fue totalmente “incomprensible”.

Perdona a las personas que colaboraron en tu aborto

Es natural que te sientas enfadada con las personas cercanas a ti, las que debieran haberte apoyado en ese momento difícil de tu vida, pero que te fallaron tan miserablemente. Pero no permitas que la ira y la rabia sigan anidando en tu corazón, pues te destruirán, acabando en amargura y enfermedad.

Tienes que darte cuenta de que a lo mejor el padre de la criatura puede haberse sentido entre la “espada y la pared”. Quizás renegó de todos los compromisos verbales o no que te hizo. Si has sido generosa contigo misma, ahora sé generosa con él. El aborto frecuentemente acaba con la relación que produjo el embarazo. Si esto te ha sucedido, que así sea. Pero perdónale. Perdona a tus padres, y amigos. Estaban equivocados, aunque buscaban lo mejor para ti. Sus jicios fueron errados pero solo Dios podrá juzgarlos.

Perdona a los profesionales sanitarios que te atendieron y quizás te mintieron, sin darte la información pertinente que podía haber cambiado tu decisión. Se dejaron llevar de una actitud paternalista, pensando que una decisión no informada es menos dolorosa. Aunque nosotras ahora ya sabemos que lo contrario es lo menos doloroso a la larga.

Busca la curación en Dios


Muchas mujeres y hombres nos han expresado que se sienten indignas del perdón de Dios: que, en efecto, están esperando, o sienten que están bajo el juicio de Dios. Pero lee lo que Dios dice: “Porque Dios amó tanto al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3:16). “El que crea” incluye a cualquiera que haya pecado y Romanos 3:23 dice: “Porque todos han pecado”. El aborto no sólo es un acto mal aconsejado, un llevar a cabo una decisión desgraciada, es un pecado. Confiésalo a Dios como pecado y sentirás que “Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y para purificarnos de toda iniquidad”(I Carta de San Juan 1:9). Esto puedes hacerlo, si eres católica, acudiendo al Sacramento de la Confesión o Reconciliación.


No permitas que el enemigo de tu alma te diga que tu pecado fue demasiado grande, o demasiado premeditado, o demasiado egoísta o demasiado destructivo para que Dios te pueda perdonar. ¡No hay ningún pecado demasiado grande, premeditado, egoísta o destructivo que Dios no esté deseoso de perdonar con tal que se lo pidan!
Tomado del folleto “Surviving abortión” de la organización WEBA (Women Exploited by abortion – Mujeres explotadas por el aborto). Dirección: WEBA; Route 1, Box 821; Venus, Texas 76084. Teléf.:(214) 366-3600.




Allí donde te encuentra, en tus propias palabras, dialoga con Dios y dile lo arrepentida que estás y pídele que te perdone en el nombre de Cristo. Dile que tu crees que Cristo murió para que todos pudieran recibir el perdón. Y luego dale gracias a Dios por estar dispuesto a sacrificar a su único Hijo para que todo esto fuera posible.
Una vez que haya terminado de orar, el peso del pecado y de la culpabilidad que sientes desaparecerán, y te sentirás renovada y libre.





viernes, 20 de mayo de 2011

CARTA DE UNA MADRE CON DOS HIJOS, QUE ENVIUDÓ SORPRESIVAMENTE, Y ESPERA UN BEBE.


El coraje nos da vida... 
Si tenemos coraje para soportar debidamente las 
pruebas: podemos alcanzar planos superiores de vida 
y realización personal....Con fe en Dios, Y el recuerdo 
del ser amado que se nos ha ido, nos da fortaleza para 
superar la adversidad. Símbolo de coraje el ave fénix 
que tuvo paciencia y fortaleza para soportar las llamas 
que lo consumían y renacer de sus propias cenizas... 
¡Eso es coraje! (Libro de los Valores-Vila planos). 
Eso fue lo que tuve yo... Coraje para soportar mi 
desgracia...

Cuando murió mi esposo, sentí que el mundo se me 
venía encima... Sola, con dos hijos pequeños y uno 
en el vientre... ¡Ese noviembre fatal!... ¡Una mano 
asesina me arrebató la felicidad!... No sabía que iba 
hacer... Las mujeres siempre nos preparamos para 
la muerte de un familiar, nunca para la muerte del 
marido... Pensamos que no vamos a sobrevivir a 
ellos, como estamos expuestas a más peligro, parto, 
aborto, enlacia, etc. Nunca nos preparamos para 
esa gran pérdida... ¡Eso precisamente fue lo que me 
sucedió, no me preparé!.

Cuando sucedió esta tragedia quise irme con él... 
No me importaba nada... Lloraba todo el tiempo, 
me convertí en un ser taciturno y amargado, ¡hasta 
perdí la fe! me estrellé contra el mundo... 
Me preguntaba ¿Por qué a mí? ¿Qué mal había 
hecho en la vida para recibir tanto castigo? vivía 
llena de amargura y dolor... Hasta que un día...

 Alguien me dijo: ¡Ey! reacciona, a él no le hubiese 
gustado verte así... Él te amaba y tenía fe en ti, él te 
está mirando desde allá y está sufriendo de verte 
llorar, el no quería eso para ti... Él sabe que tú eres 
una guerrera y le estás fallando... ¡Anda!... él no se 
ha ido del todo...
Y tomando mi mano la posó en mi vientre y me dijo: 
¡Aquí hay una parte de él!... ¡Su continuación!... 
¡Ese pequeño que viene en camino te necesita!... ¡
Tus dos hijos te necesitan! Su recuerdo te dará 
fuerzas para seguir adelante y fortaleza para lo que 
te espera... Ese día lloré más que nunca... Lloré con 
el alma... ¡Esa señora tenía razón! el mundo seguía 
su marcha con indiferencia hacia mi dolor... ¡No se 
iba a detener sólo porque yo había enviudado!.

Así que alcé la frente... Me despojé de esa vestidura 
negra y a luchar se dijo... ¡Cuánta razón tenía esa 
mujer! lo que se me vino encima fue duro... Pero el 
recuerdo de él me daba fuerzas y fortaleza para 
seguir mi lucha... Porque mi vida en ese entonces no 
fue fácil... ¡Ni lo sigue siendo ahora!... Pero ahí voy 
por la sombrita... Me considero una amazona de la 
vida... ¡Mi hijo nació!... ¡Hermoso!... ¡Sano!... 
¡Fuerte!... ¡Exacto a él!... ¡Su continuación!

¡Un gran hijo! Han pasado dieciocho años de esta 
triste historia... Mis hijos crecieron...
De esa mujer nunca volví a saber nada... A veces 
en mis ratos de soledad pienso que era un ¡ángel!...
Y, ¡yo! Sigo luchando... Aún lo recuerdo 
¿Cómo olvidarlo si fue el amor de mi vida?...
Les cuento esta historia para que comprendan que 
así como el fénix renació de sus propias cenizas... 
Muchos de nosotros también podemos hacerlo 
con mucho coraje y fortaleza... 
Y para que tomen conciencia de las cosas... 
¡Mujeres!... 
Y se preparen para no vivan lo que viví yo... 
¡La muerte no avisa y el dolor es grande!...

Es una reflexión para las mujeres que por una u 
otra razón han quedado solas, ya sea con hijos o 
embarazadas.

Esta reflexión enseña que con sacrificio, fe y fortaleza se 
puede salir adelante por muy grande que sea la aflicción 
o los problemas.  
Cuando se emprende una lucha por amor y en bien de 
los hijos no hay nada ni nadie que pueda truncar los 
propósitos de triunfar y salir adelante gozando de verlos 
crecer sintiendo el amor y la alegría que entrega  cada 
niño .

Esta reflexión es un llamado de alerta para todas las 
adolescente que están esperando un bebe y que por 
diferentes motivos ya sea por temor del que dirán, 
o por miedo a los padres o simplemente porque el 
padre del bebe es un miserable o un adolescente 
atemorizado por la edad e inexperiencia de la vida 
piensa abortar.

Solo puedo decirles que todos los problemas y miedos 
tienen una corta duración de tiempo y sobre todo si 
se enfrenta y se comunica a los padres lo antes posible, 
en cambio un hijo es la alegría y felicidad de toda una 
vida...
Elías y la colaboración de:  
Estrella Sombría
Salmos 37:5
"Pon tu vida en sus manos;
confía plenamente en él,
y él actuará en tu favor". 


Salmos 139:13-16
"Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son 
tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.
No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
Bendiciones de Dios, a cada corazón, a cada hogar.